¿Sabías que la relación entre la salud dental y los problemas cardiovasculares ha sido un área de estudio creciente en la odontología y la medicina?
Se ha encontrado que las enfermedades bucales, especialmente la enfermedad periodontal, pueden influir significativamente en la salud cardiovascular, lo que sugiere que la boca no es un órgano aislado del resto del cuerpo. Vamos a desarrollar los puntos clave relacionados con esta conexión.
¿Qué papel tiene la Enfermedad Periodontal en los problemas cardiovasculares?
La enfermedad periodontal , que incluye a la gingivitis y la periodontitis-, es una infección bacteriana crónica que afecta los tejidos que rodean y soportan los dientes. Esta condición no solo impacta la salud bucal, sino que también puede inducir una inflamación sistémica que afecta al cuerpo en general, especialmente al sistema cardiovascular, ya que, al estar las encías inflamadas debido a la periodontitis, las bacterias de la boca pueden ingresar al torrente sanguíneo a través de estas, pudiendo llegar a otras partes del cuerpo, incluido el corazón. Esto puede llevar a una respuesta inflamatoria sistémica que favorece la formación de placas en las arterias, lo que aumenta el riesgo de aterosclerosis, una condición en la que las arterias se estrechan debido a la acumulación de grasa y colesterol; e incluso en algunos casos, al desarrollo de la enfermedad llama endocarditis infecciosa.
¿Hay Evidencia científica que compruebe esta relación?
Si, en un estudio realizado por el Dr. Hajishengallis en el año 2012publicado en la revista de Periodoncia destacó que la inflamación crónica asociada con la periodontitis puede contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. El observó que las citoquinas inflamatorias liberadas por la enfermedad periodontal tienen un papel clave en la disfunción endotelial, que es un precursor de la aterosclerosis.
¿De qué manera se puede contraer estas enfermedades?
Las bacterias que ingresan al torrente sanguíneo pueden alcanzar las arterias coronarias y adherirse a las paredes de los vasos sanguíneos. Esto favorece la formación de coágulos y la inflamación, lo que puede conducir a eventos cardiovasculares como el infarto de miocardio o el accidente cerebrovascular, lo cual son problemas muy serios y graves, que pueden producir incluso la muerte.
Hay estudios como el del Dr. Lockhart en el año 2009 publicado en la Revista de medicina de Nueva Inglaterra donde se concluyó que las bacterias orales pueden ingresar al sistema sanguíneo durante procedimientos dentales invasivos o debido a una infección periodontal grave. Estas bacterias pueden ser un factor en el desarrollo de endocarditis infecciosa, una infección de las válvulas cardíacas, especialmente en personas que tengan esta condición ya comprometida.
¿Qué factores de riesgo hay para contraer la enfermedad periodontal?
Debemos tener en cuenta que algunos factores de riesgo son comunes tanto para las enfermedades periodontales como para las enfermedades cardiovasculares. Estos incluyen el tabaquismo, la diabetes, la obesidad y una dieta poco saludable.
- Tabaquismo: Fumar no solo aumenta el riesgo de enfermedad periodontal, sino que también es un factor de riesgo conocido para enfermedades cardiovasculares. El tabaco promueve la inflamación crónica, la disminución de la circulación sanguínea en las encías y la acumulación de placa en las arterias.
- Diabetes: Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades periodontales, y a su vez, los diabéticos tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares debido a la alteración del metabolismo lipídico y la disfunción endotelial.
- Obesidad: La obesidad se asocia con una mayor producción de mediadores inflamatorios, lo que contribuye tanto a la enfermedad periodontal como a las enfermedades cardiovasculares.
¿Qué estrategias de prevención podemos seguir?
- Manejo de la enfermedad periodontal: El tratamiento de la enfermedad periodontal mediante limpiezas profundas, raspado y alisado radicular, y el control adecuado de la higiene bucal pueden reducir la inflamación sistémica y, por lo tanto, el riesgo cardiovascular.
- Control de los factores de riesgo compartidos: Es fundamental educar a los pacientes sobre la importancia de controlar el tabaquismo, la diabetes, la obesidad y la hipertensión. Estos factores no solo afectan la salud bucal, sino que también incrementan el riesgo cardiovascular.
Conclusión Podemos concluir entonces que la relación entre la salud dental y los problemas cardiovasculares es cada vez más reconocida. Las infecciones bucales, particularmente la enfermedad periodontal, desempeñan un papel importante en el riesgo de enfermedades cardiovasculares debido a la inflamación sistémica, la bacteremia y los factores de riesgo compartidos. Tener una adecuada salud dental y una prevención sobre los factores de riesgo pueden reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares y mejorar tu salud en general.