La pérdida de dientes

La pérdida de dientes: el inicio de una inestabilidad en tu mordida y la pérdida de eficiencia masticatoria

¿Sabías que la falta de un solo diente afecta a toda la dentadura?

La pérdida dental es un problema frecuente en adultos, a nuestra clínica llegan muchos casos con esta indicación. Más allá de la afectación estética, la ausencia de dientes genera alteraciones funcionales significativas, como la inestabilidad oclusal y la reducción de la eficiencia masticatoria, impactando la salud general y la calidad de vida.

La pérdida de uno o varios dientes suele ser motivo de preocupación en nuestros pacientes. Y si bien existen los implantes dentales para paliar estos problemas, la odontología moderna tiene que enfocarse en la prevención para evitar llegar a la extracción dental. Pero ¿cuáles son las principales causas de pérdida de dientes? Nos encontramos principalmente con estas causas: la caries, la enfermedad periodontal y el bruxismo, traumatismo o condiciones sistémicas

¿Qué consecuencias nos genera de la pérdida de dientes?

Dentro de los más importantes tenemos:

a) Inestabilidad en la mordida y desajustes oclusales

Cuando se pierde un diente, los dientes vecinos y antagonistas tienden a desplazarse para ocupar el espacio vacío, lo que provoca:

  • Migración y extrusión dental, afectando la alineación de la mordida.
  • Alteraciones en la ATM (articulación temporomandibular), que pueden generar dolor y disfunción mandibular.
  • Pérdida de la dimensión vertical, lo que puede ocasionar una apariencia facial envejecida y alteraciones fonéticas.

b) Pérdida de una correcta masticación y digestión deficiente

La masticación es el primer paso del proceso digestivo, y la ausencia de dientes afecta:

  • Capacidad para triturar los alimentos, reduciendo la eficacia en la digestión.
  • Dificultad para consumir ciertos alimentos, lo que puede llevar a deficiencias nutricionales.
  • Mayor esfuerzo de los músculos masticatorios, generando fatiga y sobrecarga muscular.

c) Reabsorción ósea y cambios faciales

La ausencia de dientes provoca una disminución en la estimulación ósea, lo que lleva a:

  • Reabsorción del hueso alveolar, reduciendo el soporte estructural de la cara.
  • Colapso del perfil facial, con aparición de arrugas y pérdida de soporte labial.
  • Dificultades para la colocación de prótesis o implantes, si no se trata a tiempo.

¿Qué Soluciones brindamos para evitar la inestabilidad y la pérdida funcional?

Las rehabilitaciones más comunes en cuando hay pérdidas de piezas dentarias son las PROTÉSIS, entre éstas tenemos las PRÓTESIS REMOVIBLES (parciales o totales) como solución económica y funcional y también las PRÓTESIS FIJAS (puentes dentales), que evitan el desplazamiento de los dientes vecinos.

Sin embargo, lo más parecido a un diente en función son los IMPLANTES DENTALES, éstos son la opción más efectiva para reemplazar dientes perdidos y evitar la reabsorción ósea ya que mantienen la función masticatoria y la estabilidad de la mordida a largo plazo sin necesidad de desgastar otros dientes para instalarlos.

La Ortodoncia soluciona en algunos casos más leves la ausencia dental, en casos de migración dental, el tratamiento ortodóncico ayuda a reposicionar los dientes con movimientos de los dientes a través de los Brackets y cerrando los espacios edéntulos.

Conclusión

Los dientes son una parte muy importante para la funcionalidad de la cavidad oral. Podemos tener la sensación de que utilizamos los dientes únicamente para comer, pero lo cierto es que sirven de apoyo a lengua y labios para crear sonidos y componen uno de los rasgos más visibles de una persona: su sonrisa.

El importante papel que tienen los dientes en el día a día de un adulto se revela con claridad cuando faltan. Cuando una persona sufre pérdida de piezas dentales, a largo plazo puede presentar rasgos tan característicos como la dicción soplada, el hundimiento de labios o los problemas para ingerir algunos alimentos.

La pérdida dental no solo afecta la estética, sino que compromete la estabilidad de la mordida y la eficiencia masticatoria. Su tratamiento oportuno mediante prótesis, implantes u ortodoncia es clave para evitar complicaciones mayores y mantener la función oral a largo plazo.

En definitiva, los dientes, en su conjunto, son como un ROMPECABEZAS. Es necesario que todas las piezas dentales se conserven en buen estado para que la funcionalidad y la estética del conjunto oral no sufran modificaciones y evitemos problemas de salud.