La restauración de resina dental es un procedimiento odontológico que se realiza tanto con fines estéticos como restaurativos.
En estética dental, se emplea para corregir imperfecciones dentales, como cambios de color en el diente (discromía o alteraciones en el esmalte dental), fisuras, fracturas o desgastes dentales, espacios entre los dientes (diastema dental) y dientes con alteraciones en forma y tamaño (microdónticos o en clavija).
Por otro lado, se utiliza como relleno de cavidades, restaurando la estructura de los dientes afectados por caries dental.
En la antigüedad solía usarse materiales que incluían ciertos metales que hoy en día se sabe no tienen compatibilidad con el ser humano y además no eran estéticamente agradables. Hoy en día, los avances en odontología han llevado al uso de materiales biocompatibles, como la resina dental, la cual es un material compuesto que se coloca por adhesión química, son estéticas (color igual al diente), muy resistentes y pueden durar muchos años.
Aunque las curaciones con amalgama sean muy resistentes y duraderas, se sabe que no son compatibles pues contienen mercurio el cual es tóxico para el organismo del ser humano. Ante esa premisa y además por la apariencia más estética y natural , la resina es el material ideal para restaurar tus dientes con caries; y si tienes amalgamas sería una muy buena decisión reemplazarlas por resinas dentales.
Claro que sí, si no mantienes una buena higiene dental y una correcta técnica de cepillado, la acumulación de bacterias será nuevamente la causa por la que la caries dental invada los tejidos alrededor de tus curaciones agrietándolas y filtrándolas para ingresar por debajo de ellas destruyendo tejido sano y generando dolor dental. Recuerda que solo tu dentista puede evaluar el estado de tus curaciones y determinar si es hora de reemplazarla.
La resina dental puede durar hasta 10 años, sin embargo, depende de ciertos factores que el paciente debe controlar.