Una corona dental es como una tapa que cubre toda la porción visible del diente, protegiendo su estructura restante y devolviéndole su forma, tamaño y color originales.
Existen algunas razones por las que podrías necesitar una corona dental, la más común es la caries dental , sin embargo, también es necesaria para rehabilitar un diente que se haya fracturado o como último paso de un tratamiento de conducto o de un implante dental.
En Radiance, Clínica Dental, nuestras coronas dentales están diseñadas a medida para adaptarse a su boca. Nos especializamos en coronas del color de los dientes que lucen exactamente como sus dientes naturales.
Una corona dental puede durar solo unos pocos años, mientras que algunas personas conservan sus coronas dentales de por vida. Esto depende de la calidad de esta y de los hábitos de higiene del paciente. Cuando las coronas duran más de 40 años, es porque están bien hechas y mantenidas.
No necesariamente, si el diente ha sido bastante destruido por caries quedando muy cerca o casi expuesto el nervio del diente es muy probable que necesite previamente una endodoncia pues de no ser así tendría mucha sensibilidad al hacer contacto la parte interna de la corona con el nervio.
En Radiance, nos esforzamos por garantizar que el procedimiento de colocación de la corona dental sea lo más cómodo posible. Si se le anestesia adecuadamente, el procedimiento no le causará dolor. En algunas ocasiones puede presentarse un leve dolor o sensibilidad durante 1 o 2 días después del procedimiento.
Puede cepillar y usar hilo dental sobre su corona dental como si fuera un diente natural para proteger el diente subyacente de la formación de caries o enfermedades de las encías. Si rechina los dientes por la noche, puede proteger su corona usando una férula miorrelajante nocturna. Asegúrese de realizar sus exámenes y controles regulares y consulte a su dentista sobre sus factores de riesgo específicos para que pueda cuidar mejor su corona y conservarla de por vida.
Estas coronas están hechas de porcelana o cerámica, un material que se asemeja mucho al esmalte natural de los dientes en términos de color y translucidez. Esto les permite integrarse de manera armoniosa en la sonrisa del paciente pues son altamente estéticas y difíciles de distinguir de los dientes naturales.
La porcelana es altamente personalizable, lo que permite al dentista y al técnico dental ajustar el color y la forma de la corona para que se adapte perfectamente al diente adyacente y al conjunto de dientes sin desentonar.
Las coronas dentales de zirconio se utilizan para restaurar dientes dañados o perdidos. Están hechas de óxido de zirconio, un material cerámico que es muy resistente y duradero.
El Zirconio en Odontología es relativamente reciente. Este material de color blanco confiere un resultado muy natural y, al no tener una parte metálica, permite el paso de la luz. Los especialistas recomiendan las coronas dentales de zirconio para los dientes más visibles, ya que estas coronas, por su translucidez, no son tan voluminosas y gruesas.